LO QUE MI MENTE SUSURRA
Esta tarde fue un espacio seguro para mirar hacia adentro con valentía, escuchar nuestra voz interior y volver a nosotros sin prisa y sin máscaras.
Poner en palabras lo que sentimos no siempre es sencillo, pero cuando nos damos el permiso de expresarnos, algo dentro de nosotros comienza a revelarse. Nos encontramos, nos comprendemos y aprendemos a abrazarnos con más compasión.